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Desde hace unos años estudiantes dell Liceo Latinoamericano participan en diversos proyectos de inserción social. Estos proyectos, además de los objetivos específicos para los cuales fueron hechos, proporcionan oportunidades únicas en la formación de una persona sensible, reflexiva y crítica, y promueven la vivencia de valores como la solidaridad, la generosidad, el buen uso del tiempo libre, apertura al otro, etc.
Los días 23, 24, 25 y 26 del mes de junio, alumnos de 5º y 6º año de nuestro Liceo, acompañados por los Adscriptos Marina Bonnet y Sergio Trías y por el Animador Camilo Russomano, participaron en la construcción que se realizó con la ONG “Un Techo Para Mi País”.
Esta experiencia fue vivida muy intensamente por ellos, quienes compartieron esos días con otros jóvenes de distintos liceos de nuestra ciudad, construyendo, durante los cuatro días, cincuenta viviendas de emergencia social. Las mismas significaron el inicio de una solución para estas familias de distintos asentamientos de Montevideo.
Consideramos que esta fue una experiencia significativa para poner en práctica los valores que se trabajan en el Latino.
Fueron días de mucho trabajo, de aguantar la lluvia y el frío más cruel de este invierno. Pero fueron días, sobre todo, de crecimiento y fortalecimiento personal y colectivo. Y para muestra de ello, seleccionamos algunos pasajes de las evaluaciones escritas realizadas por algunos de ellos al regreso de la experiencia.
"Obviamente no va a cambiar la vida de toda esa gente por el hecho de que se les construya una vivienda de emergencia, pero es un primer paso, un impulso, una demostración de que hay gente a la cual les importan y que quieren ayudarlos, un acercamiento de dos mundos que parecen estar alejados cada vez más y un intento de revertir la exclusión social y acabar con la extrema pobreza. Creo que lo que más te deja la construcción es fuerza, fuerza de querer ayudar y de seguir adelante con el proyecto y fuerza para intentar que cada día más gente se sensibilice y tenga ganas de ayudar también. (...) En los asentamientos hay mucha gente con muchas ganas de trabajar y de salir adelante, pero tienen una tranca constante en su camino que es la de vivir sin las necesidades básicas cubiertas, con carencia de una vivienda cómoda, sin baño, con falta de espacio, con falta de higiene, sin una alimentación adecuada, y sumado a todos los problemas que tienen dentro de su proia casa o barrio, existe ese "mundo exterior" que los discrimina muchas veces, que no les abre las puertas para que puedan ingresar. (...) Es muy triste pero muy cierto: cuando concurrís a un asentamiento sentís ue es un submundo, un lugar en el que no puede ser que esté ubicada la casa de nadie."
Sabrina Della Mea (6º Matemática y Diseño)
"Esta vivencia me dejó principalmente una visión de la realidad precaria de nuestro país que no veo todos los días y de alguna forma siento que cambió mi visión para siempre. Con esto quiero decir que antes yo pensaba que en barrios como Tres Ombúes o en asentamientos en general, eran más los que se dedicaban a robar que la gente con ganas de salir adelante.(...) Pude darme cuenta que esto no es como yo pensaba. Vi el otro lado. Quedé muy impresionada por lo generosos que son para lo poco que tienen. Siempre estaban ofreciéndonos comida, mate o simplemente compartían con nosotros y charlaban como si fueran uno más de nuestro grupo. (...) Otra cosa que me dejó esta vivencia fue que en esos momentos en los cuales sinceramente sentía que no me daba más el cuerpo, por dormir incómoda o por estar todo el día con barro cargando cosas, sacaba energía no sé de dónde y seguía. Ya casi las manos martillaban solas. Nunca había sentido esa sensación de estar cansada y seguir por la otra persona, sólo por ella. Es impresionante lo poco que me importaba el frío, el dolor, el cansancio. ¿Sentir todas esas cosas juntas nunca valió tanto la pena!"
Josefina Curbelo (5º Humanístico)
"Ya en el cuarto día caminábamos en estos barrios sin miedo, no tuve miedo de nada, es más, me sentí totalmente bienvenida en todo momento. (...) Algunos de los que construimos en esta oportunidad solemos asistir a los planes de habilitación de UTPMP(Un Techo Para Mi País). Hacemos el Plan de Espacio Educativo yendo todos los sábados a un asentamiento y conociendo las diferentes familias de 7 de Diciembre. Con la construcción pude vivir una experiencia totalmente diferente, significaba vivir cuatro días en precariedad, almorzar, convivir como si fuéramos un integrante más de la familia. A mí me tocó convivir con dos familias con realidades difíciles pero totalmente diferentes. La primera familia es una pareja que vive en Tres Ombúes, cerca dde Belvedere. Construimos en un lugar bastante chico, apenas entraba una casa. La pareja vivía en un lugar construido con chapas donde apenas entraban ellos, no tenían baño. Esto me permitió pensar en la casa de emergencia que construimos: no es tan chica comparada con la anterior. La mujer está embarazada de siete meses y no tenían lugar para nada. (...)La parte de la construcción es la más agotadora. Era ir y venir cargando esto y aquello, martillando, nivelando y llegaba el momento de volver a la escuela donde nos alojábamos y ya no podía más. Pero lo que más me sorprendió fue que al momento de inaugurar la casa de emergencia, conociendo a la pareja y sabiendo todo lo que la necesitan, me olvidé de todo el cansancio y la suciedad que tenía y quedé muy emocionada y llena de felicidad al ver las caras, casi llorando, de alegría de los dueños.
Marcela Cuñarro (5º Biológico)
También, para quienes lo deseen, dejamos testimonio en imágenes de la construcción en un video al que se accede a continuación (puede demorar en bajar, pero vale la pena tener paciencia).
Ver/Descargar video haciendo click aquí. |