Recorriendo el patio del Latino, caminando por la angosta Echeverría o en algún salón del Colegio. Esperando el ómnibus del campamento, entregando “la mochila de la latineada” o incluso conectándote a una clase por Zoom. Seguramente, en algún momento, en algún lugar, te cruzaste con algún Huitzil, armando una ronda, cargando materiales o esperando una reunión, haciendo un poco de ruido, invitando a jugar o planificando. Esos son los Huitzil, vestidos de rojo, un color que no pasa desapercibido, que está lleno de energía y cargado de fuerza.
Si sos madre o padre, probablemente escuchaste alguna anécdota sobre ellos. Si sos profe, son tus estudiantes, esos que a veces te cambian un poco los planes. Si sos niño o niña, los conocés de cerca y sos cómplice de todas sus locuras.
No importa el caso, si llegaste hasta acá, te invitamos a conocer un poco más de Huitzil, el lado rojo del Latino.
La Escuela de Recreación Huitzil del Latino es un espacio de formación a cargo del sector de Secundaria, en donde participan en forma voluntaria estudiantes de 9° de EBI a 3° de EMS (antiguos 3° a 6° de liceo). Los propósitos de nuestra Escuela están enmarcados dentro del proyecto educativo de la institución. Buscan aportar a la formación integral de las personas que participan, entendiendo al juego como un elemento esencial para el desarrollo individual y socio-cultural. Brinda las herramientas necesarias para que los futuros recreadores puedan organizar actividades de carácter ludo-pedagógico en instancias dentro y fuera del Colegio, presentando a la recreación como una posibilidad más de formación y hasta como una opción laboral.
La Escuela de Recreación divide su curso en 4 niveles, de 9° de EBI a 3° de EMS. Durante este proceso, los jóvenes van asumiendo cada vez más responsabilidades, acercándose al juego desde la vivencia y reconociéndose en el rol de recreador. Experimentamos con el cuerpo, los sentidos y una gran variedad de materiales lúdicos, estimulando la creatividad, el autoconocimiento y el compromiso con el espacio.
Los equipos de recreadores para cada actividad son intergeneracionales y se designa un coordinador, generalmente de los últimos años de bachillerato, quien se encarga de organizar al grupo, fijar las reuniones de planificación, escribir el cronograma de la actividad y mantener un contacto directo con los docentes de Huitzil encargados de la misma. Es emocionante percibir la responsabilidad y conciencia con que los estudiantes asumen este rol, considerándolo un momento importante dentro de su proceso de aprendizaje.
El trabajo colaborativo entre estudiantes y docentes es el eje central de Huitzil. La Escuela de Recreación habilita un espacio para crear en conjunto con los jóvenes, dejarse llevar por sus ideas, por sus ganas de probar, desde un lugar responsable y reflexivo, celebrando los logros y deteniéndose en los errores para aprender a superarlos.
La Escuela de Recreación pertenece a los estudiantes, que día a día eligen este espacio para renovarlo, para no olvidarse de jugar, para desafiarse, interpelando miedos y vergüenzas, redescubriéndose a través del intercambio y asumiendo la tarea con creatividad, reflexión y, siempre, con amor.