El pasado febrero participamos de la primera Sala Institucional General donde se nos planteó como propuesta un acercamiento al trabajo cooperativo. En ese momento fueron la Dra. Rosina Pérez Aguirre y el Mag. Manuel Mallarine quienes a través de diferentes dinámicas relacionadas a la construcción de equipos, nos invitaron a reflexionar sobre cómo esta modalidad de trabajo contribuye a climas de aprendizajes seguros.
A partir de esta instancia, nos planteamos el desafío de pensar en el abordaje del trabajo cooperativo en educación inicial.
El primer paso fue profundizar en lo que conocíamos acerca del trabajo colaborativo e identificar sus características, esto fue fundamental para comenzar a establecer un diálogo entre el marco teórico y nuestras prácticas con niños y niñas desde un año hasta nivel 5.
Al revisar nuestras propuestas nos detuvimos en la importancia de la idea de proceso y visualizamos cómo muchas de las dinámicas que comienzan a implementarse en nuestro sector progresivamente son incorporadas por nuestros alumnos y alumnas como estrategias o herramientas que les permiten andamiar sus aprendizajes.
Entre ellas destacamos con énfasis los trabajos en duplas o en pequeños grupos que le dan voz y protagonismo a los niños en la construcción de sus conocimientos. Siendo ellos mismos quienes en el intercambio con sus pares “ponen” sus estrategias y saberes a disposición del otro, cuestionan, argumentan y si es necesario los modifican con lo que van tomando de sus compañeros. Muchas veces surge el conflicto de conocimiento entre pares, un conflicto que generalmente enriquece a todos aquellos que participan de él, ya que los invita a discutir sus ideas, a explicar, a escuchar al otro, a participar de un ritmo de intercambio que se va aprendiendo a medida que se implementa. Es decir que no sólo aprende quien recibe apoyo sino quien brinda sus ideas y experiencia para resolver el problema.
En un comienzo, especialmente en Nivel 3 años, es esperable que el docente intervenga ya sea en la explicitación del enunciado como en la mediación entre los niños, niñas y los conocimientos circulantes, sin embargo, a medida que los niños ganan experiencias en este tipo de situaciones van adquiriendo cierta autonomía del maestro, quien puede pasar a un rol de mayor observación y registro.
Al preparar esta presentación una de nuestras primeras discusiones fue si incluir o no a Nivel 3 años en este proceso de trabajo cooperativo, ya que por las características de la edad, se trata de niños que están saliendo de una etapa evolutiva más egocéntrica y comienzan a tener en cuenta al otro y así interactuar con ellos.
Entendimos que en los procesos de adquisición de escritura y lectura se podían visibilizar mejor algunas experiencias precursoras de trabajos cooperativos a futuro. Incluso nos pareció interesante intentar evidenciar cómo se sistematizan, profundizan y enriquecen algunos recorridos que suceden en el trayecto de nivel 3, 4 y 5 años.
En este nivel, los primeros acercamientos a la escritura y a la lectura se dan en el marco del trabajo con el nombre propio.
Este proyecto toma el nombre como un aspecto de vital importancia para los niños, siendo una unidad cargada de afectividad e identidad.
Es durante la cotidianeidad de este nivel donde niños y niñas comienzan a cargar de sentido el uso del nombre, identificando sus pertenencias de las de los otros compañeros, reconociendo sus dibujos de los que hicieron sus pares, etc.
Consideramos que las letras que forman el nombre de cada niño representan para ellos su primer repertorio, el que les permitirá ir apropiándose del código escrito.
Es a través de propuestas lúdicas tales como descubrir nombres largos o cortos, reconocer cuáles comienzan con la misma letra o los que coinciden con la letra final, que el docente invita a los niños a prestar una mirada más intencional sobre su nombre.
Luego de un tiempo aparecen los juegos como la lotería de nombres que apuntan a que una vez que el niño se apropió del repertorio inicial, comience a mirar los nombres de sus compañeros y de esta forma lograr ampliar su bagaje.
A continuación compartimos la transcripción de dos experiencias que dan ejemplo de este tipo de situaciones de juegos, en donde los niños recurren a diversas estrategias para identificar las etiquetas con nombres. En el primer caso lo hacen con la mediación de la docente, quien incentiva a todos a participar y ordena sus intervenciones para generar “conflictos cognitivos” entre los niños y en la segunda experiencia se muestra la misma instancia pero esta vez sin la maestra. Allí los intercambios son espontáneos y si bien aún los niños no poseen muchas estrategias comienzan a ensayar sus ideas incipientes y a dar sencillas razones a sus compañeros.
Maestra: Tenemos 4 tarjetas ¿De qué son estas tarjetas? (las tarjetas se presentan a los niños dadas vuelta)
Bruna: De nombres
Maestra: De nombres. Acá van a estar el nombre de algunos de ustedes.
Lorenzo: ¡Ya sabía! el de Juanma está
Maestra: El de Juanma está ¿Cuál más?
Lorenzo: Ya sabía que estaba el de Juanma
Maestra: Saquen una. Vamos a ver… ¿Este?
(Bruna da vuelta una tarjeta en la que aparece el nombre de Eva)
Lorenzo: ¡Es de Eva!
Maestra: ¿Cómo sabes que es de Eva este nombre?
Lorenzo: Porque el de Eva empieza con la de tres palitos. (señalando la letra E)
Maestra: La de Eva empieza con la de tres palitos. ¿Por qué más se dieron cuenta que es de Eva?
Bruna: Porque es muy cortito.
Maestra: Porque es muy cortito. Perfecto ¿Y por algo más Juanma? ¿Por qué más?
Juanma: (Señala con su dedo la letra A)
Maestra: ¿Cuál era esa letra?
Lorenzo: ¡La carpita!
Juanma: (Hace la forma de la letra A con sus manos)
Maestra: Así que se dieron cuenta que ese nombre es de Eva porque tiene (seña la letra A)
Lorenzo: ¡La carpita!
Maestra: la carpita. Porque es…
Bruna: ¡cortito!
Maestra: cortito si
Lorenzo: y porque tiene primero la de los tres palitos
Maestra: y porque tiene primero la de los tres palitos
Lorenzo: ¿Y esta cuál es? (Señala la V)
Maestra: ¿Esa cuál es? Es la V (La maestra hace el sonido de la letra V y les muestra la forma de la V con sus manos)
Lorenzo: Dos. Es también como dos. Pero más así (señalando la forma de sus dedos cuando hace la letra V)

Maestra: Les da 2 tarjetas cada una con un nombre diferente pregunta ¿Qué nombre tenemos ahí?
Bruna: Este es el de Emi
Lorenzo: ¡No mentira! (mirando a la maestra)
Bruna: Es de Amaru
Lorenzo: Pensamos… pensamos ¿este de quién es?
Bruna: No sé. No sé.
Lorenzo: A pensar… mmm
Lorenzo: Empieza con la carpita… jaja
Risas…

La experiencia de escritura que vamos a compartir a continuación se da en el marco de trabajo en el Latinoambiente. Se invitó a los niños y niñas a escribir en duplas una lista de palabras (repertorio conocido).
En este nivel ya se puede observar una mayor interacción entre pares frente a la propuesta. Ayudar al otro comienza a tomar otro significado. Los intercambios son más intencionados, comienzan a aparecer frases como “yo te ayudo”, poniendo el saber al servicio del otro. Los niños dan muestra de los conocimientos que empiezan a circular en el aula, usan gestos y dibujan en el aire para mostrar una letra que su compañero aún no conoce, recurren y se apoyan en distintos portadores de textos que encuentran en el salón de clase para indicar a otros cómo escribir una palabra. Frecuentemente se los escucha decir “empieza con la mía”, haciendo referencia a la inicial de su nombre, se prestan el lápiz y ensayan en “borradores” posibles escrituras.
Comienza a observarse cómo ponen a disposición nuevos repertorios y establecen nuevas conexiones de saber. Aparecen elementos de la comunicación: hacer preguntas y construir acuerdos para el logro de la escritura.
La maestra les muestra diferentes tarjetas A Jose y Juanse con imágenes relacionadas a la temática que vienen trabajando. Juanse escribe y Jose lo ayuda en esa escritura.
Maestra: ¿Qué imagen van a elegir para escribir?
Jose: ¿Manzana?
Juanse: No
Jose: Yo te voy a ayudar Juanse
Maestra: La que quieran ustedes
Juanse: Manzana no
Maestra: Puede ser botella, puede ser hojas, puede ser banana
Juanse: ¡Hojas!
Jose: ¡Hojas!
Maestra: ¿Hojas?
Jose: ¡Hojas!
Maestra: Bien
Juanse: “O” (hace el sonido de la letra O)
Jose: ¡La O!
Juanse: Si ya sabía porque…
Jose: Hacela chiquita porque sino no te va a entrar
Juanse: Porque yo me doy cuenta porque la digo la palabra, y yo me doy cuenta que empieza con O.
Jose: “o” la “j” (hace el sonido de la J)
Juanse: ¿Cuál es?
Jose: ¡La jota! (Juanse escribe la letra J que le queda más parecida a la letra U)
Jose: ¡Esa es la U!
Juanse: (Mirando a la maestra) ¿Esa es la U?
Maestra: Son ustedes, la escritura es de ustedes.
Jose: Esa es la U
Juanse: Le hago un palito así y queda. (modifica la escritura de la letra que realizó para que quede como una J) ¿Ahora qué?
Maestra: Hay que pensarlo juntos
Juanse: “La sonic” ¿viene la letra sonic? (haciendo referencia a la letra “S”)
Jose: La “a”
Juanse: La “a” (la escribe)
Jose: hoja (señalando cada letra) “o” “j” “a”
Juanse: ¿Cuál falta?
Jose: Ninguna
Juanse: ¿Acá dice hoja?
Maestra: ¿Qué palabra eligieron ustedes?
Juanse: Hoja ¿Dice hoja?
Jose: Si
Maestra: No sé. Son ustedes…
Jose: Si dice hoja
Juanse: (Señala cada letra) “o” “j” “a” Hoja

La maestra les muestra diferentes tarjetas con imágenes relacionadas a la temática que vienen trabajando. Ellos eligen escribir la palabra botella.
Benja: ¿Con cuál letra empieza?
Maestra: Pregunta al amigo. Entre ustedes se ponen de acuerdo.
Rafa: Con esta (señala una letra ya escrita en una hoja pero no es la B) ¡Mentira! ¡Te ayudo! (se levanta de la mesa y va a buscar una tarjeta con el nombre de Benjamin para mostrarle la letra B)
Benja: ¡Ah! Ya sé.
Rafa: “B” parecida a la erre
(Benja escribe la letra B)
Rafa: “O” solo un círculo
Benja: ¡Ya sé cuál es la “O”!
Rafa: La “T” (Le hace la forma de la letra T con sus manos)
Rafa: Bo te ll (Rafa va haciendo los sonidos de cada letra)
Rafa: Pará que te ayudo con “ll” que tiene trampa. “ll” Son dos L.
Maestra: ¿Y cuál será la última Benja?
Rafa: Bo te ll ¡A!
Maestra: ¿Tú sabes cuál es la A? El sonido que dice Rafa.
Rafa: (Le señala la A en la tarjeta del nombre Benjamín)
Benja: Esta. En mi nombre está.

Niños y niñas de nivel 5 participaron de una secuencia de trabajo en ciencias.
El proyecto llamado “El fondo marino, la contaminación y sus efectos”, comenzó con el relevamiento de las diversas fuentes de información, enciclopedias, fuentes digitales, videos. También se promovió la conversación con las familias buscando posibles aportes que enriquezcan el proyecto.
En este nivel ya se observa un descubrimiento y disfrute del trabajo con el otro. Se ve un despliegue de mayor autonomía entre niños y niñas en el intercambio.
El foco de las discusiones no solo se centra en el código escrito en sí mismo sino que paralelamente comienza a ponerse en la idea que se quiere transmitir. Es decir que el proceso se hace más complejo ya que no solo piensan en el contenido (idea) que quieren escribir sino en cómo (sistema de escritura) lo van a escribir. En este momento empieza a aparecer incluso en algunos niños la conciencia ortográfica.
Aquí la valoración del trabajo en equipo adquiere otro sentido, se hacen necesarios los acuerdos, el intercambio de roles, la negociación. Hay una mayor conciencia de la importancia de construir juntos el conocimiento.
Seleccionamos 2 experiencias que transcribimos que recrean la riqueza de estos intercambios.
Salva y Juli están escribiendo algunas ideas sobre las tortugas marinas.
Salva: ¿Viven va con B larga?
Maestra: A ver Juli, ¿Lo podés ayudar?
Juli: ¿Qué dijiste Salva?
Salva: ¿Viven va con “b”larga?
Juli: ¿Cuál?
Salva: Viven
Juli: Bbbb (Juli hace el sonido de la letra) ¡si!
Salva: ¿Con la b larga?
Juli: Si la b larga (hace la forma con sus dedos)
Salva: “v” “i” “v” ¿Hago la b larga de vuelta?
Juli: si
(Salva continúa escribiendo hasta que termina de escribir “BIBEN” pero la letra E y N le quedan un poco más grandes)
Salva: ¿podés borrar? (Salva le pide a Juli que borre 2 letras de su escritura)
Juli: ¿Cuál? ¿ésta? (Juli señala la letra N)
Salva: Las dos
Juli: ¿Las dos e?
Salva: No, la “n” y la “e”
Juli: Ok. Primero borro la e. ¿Y ahora la N?
Salva: Si

Luca y Vera están escribiendo información que conocen acerca de las tortugas. Luca va ayudando a Vera mientras que va escribiendo.
Luca:(señalando con el dedo lo que Vera ya escribió) En el agua “s” “o” “n”
Luca: “M” “a” “s”
Luca: Ah… ¡Esperá! (para y vuelve a repasar con su dedo la escritura realizada)
Vera: Son más…
Luca: “erre”
Luca: Esperá. En el agua son más “r” “a” “pe” (le va dictando la letra para que Vera escriba)
Luca: una a y ahora una pe
Vera: (Escribe y cuando quiere escribir la letra “p” le agrega una patita a la P y queda una R)
Luca:¡No!
Vera: (borra la patita de más) ¡Por suerte había goma! Y sigue escribiendo “RAPI”
Luca: “d”
Luca: O. Escribí la O.
Luca: A ver si dice (Luca vuelve a repasar con su dedo la idea que está escribiendo Ver y va leyendo en voz alta): “en el agua son más rápido”
Vera: ¡No! Son más rápidas.
Luca: Entonces falta una ese (toma el lápiz para escribirla)
Vera: Esperá. Vamos a borrar a la o
Luca: Y está también
Vera: No la “d” no la borramos
Luca: ¿Cuál?
Vera: La o más chica
Luca: Falta la “s” no la “o” (Luca la escribe y le queda muy grande)
Vera: Ehhh te pasaste de la raya (Vera la borra y Luca vuelve a intentar escribir la S)
Vera: !Te salió un tres eso!
Vera: Pero acordate mirá, yo te voy a hacer una y tú la copias. (escribe la letra S para que Luca la pueda copiar)
(Luca copia la letra S)
Vera: Así si es la “S”
Luca: (Borra una parte de la letra que escribió) Ahora sí es la “s”

Finalmente, y a modo de reflexión podemos destacar la importancia de posicionar a nuestros niños y niñas en un lugar protagónico en su proceso de aprendizaje, entendemos que desde el modo de trabajo cooperativo se promueve que ellos sean participantes activos. El desafío está en encontrar el equilibrio entre la intervención docente y las posibilidades que los niños y niñas pueden desplegar por sí mismos.
Es necesario confiar en el potencial de cada niño y niña y en el proceso que van realizando.
Desde nuestro sector, nos entusiasma proyectar como desafío el continuar profundizando en los aspectos metacognitivos que hacen a la evaluación del trabajo en grupo en sí mismo. Plantear a niños y niñas preguntas que les permitan reflexionar sobre qué dieron de sí o qué recibieron en el intercambio, qué se modificó o qué pudieron lograr en el trabajo con otros que no hubiera sido posible de forma individual.
Hacer visible para los niños que en este trabajo se ponen en juego aspectos como la confianza en sí mismo y en los otros, la capacidad de comunicación, la escucha respetuosa, la construcción de acuerdos, la circulación y organización de saberes con sentido auténtico. Compartimos a continuación algunas transcripciones de lo que ellos pudieron reflexionar en relación a estas experiencias de escritura compartidas:
La maestra les pregunta ¿Cómo les fue en la experiencia de escribir en equipo?
Juli: Me fue bien.
Maestra: Bueno ¿por qué? ¿por qué sentís que te fue bien?
Juli: Porque pudimos escribir muchas ideas y me gustó.
Maestra: Te gustó compartir y escribir junto con un amigo y capaz que sola no podías escribir tantas ideas como con Salva, con tu amigo. ¿Puede ser eso? ¿Y a vos Salva?
Salva: Me resultó más fácil.
Maestra: Te resultó más fácil, ¿Por qué? ¿Por qué te resultó más fácil?
Salva: Porque no estuve solo.
Vera: Fue más fácil hacerlo con Luca porque Luca me iba diciendo las letras y yo las iba escribiendo. Porque habían bastantes letras que yo no sabía cuáles iban
Agradecemos la participación en este trabajo a las maestras de nivel 3, María Fernanda Lema, nivel 4, Andrea Vignone y Virginia Rubal, nivel 5 – Valentina Jauri y Valeria Amarillo y a la maestra adjunta María Noel González.