Compartimos algunas fotos de los encuentros de los macachines en la sala de psicomotricidad.
En este espacio los niños y niñas pueden moverse, jugar, trepar, rodar, saltar, construir, imaginar, probar y descubrir con todo su cuerpo. Así integran sus sentimientos, pensamientos y acciones.
En este espacio cada quien encuentra su manera de estar y expresarse, tanto a quienes les gusta más correr, gritar y recorrer toda la sala, como quienes prefieren juegos más calmos.