En este espacio presentaremos parte de un trabajo coordinado de los talleres de 8vo año, correspondientes a Arte y Ciencia. Dicho trabajo se encuentra en proceso de desarrollo, concretamente en el punto en que ambos subgrupos están culminando su experiencia en el primer taller y comienzan con el siguiente. Queremos compartir parte de los desafíos, aprendizajes y reflexiones que esta experiencia nos ha brindado.
Dados los tiempos y espacios definidos en el presente año para el nivel de 8vo, que incluye subgrupos que participan en talleres rotativos semestrales, en modalidad espejo, surge la idea de una propuesta conjunta, con la intención de promover continuidades en los procesos de aprendizaje de los estudiantes. En el diseño de esta propuesta, que incluye la ciencia y el arte, se revisan límites, se descubren diálogos, se define el sentido y valor de cada saber, en el otro.
Partimos del modelo de enseñanza basado en competencias vinculado al aprendizaje significativo, en el que entran en juego, conocimientos, procedimientos y actitudes. Desde este enfoque, se buscan relaciones entre los nuevos contenidos a tratar y los conocimientos que ya traen los estudiantes. Se procura que los temas abordados tengan sentido para los estudiantes y sean integrados, para poder ser aplicados en diversas situaciones y contextos.
En el trabajo coordinado entre áreas, buscamos puntos de encuentro, en esta búsqueda se resuelve trabajar LUZ como tema central, reconociendo la riqueza de los diferentes abordajes que desde cada disciplina es posible realizar, así como la relevancia y cercanía que la misma tiene en la vida diaria.
Una vez definido el tema, se reconocen y desarrollan las diferentes dimensiones del mismo, se diseñan actividades y posibles continuidades en uno y otro taller.
Iniciamos con el diseño del módulo introductorio dónde decidimos comenzar con la observación y experimentación libre, siguiendo determinados parámetros que incluyen el reconocimiento y registro sistemático de las diferentes experiencias y elementos del entorno cercano. En la imagen 1 se observan algunos de los registros de los estudiantes.
A través de la modalidad taller, damos prioridad al desarrollo de actividades prácticas. Dichas experiencias, habilitan la capacidad de interpretar, analizar y teorizar. Además esta forma de trabajo atiende especialmente los diferentes ritmos, tiempos y búsquedas de cada estudiante y subgrupo.
Nos planteamos el desafío de presentar ambos talleres como parte de un único proceso de aprendizaje, como una continuidad, en la que los estudiantes puedan ver cómo se complementan los saberes, que puedan descubrir que el conocimiento se desarrolla y se aplica en un momento y en otro.
Se promueve así, en ambos talleres, la mirada curiosa y sensible, que descubre y redescubre el mundo, que indaga, que cuestiona, desarrollando la capacidad de analizar, diseñar, comunicar.
En el taller de Ciencia se pretende definir a la luz como una forma de transferir energía, la cual está involucrada en hechos cotidianos (ver, formación de colores, pantallas, etc.). Desde esta visión, conocer los fenómenos de la luz (reflexión y refracción) nos permitirá utilizarlos en la elaboración de trabajos sencillos que los involucren.
Se propuso que los estudiantes elaboraran, en pequeños subgrupos, diferentes trabajos relacionados con los fenómenos de la luz, entre ellos: caleidoscopios, hologramas, cámaras oscuras y claras, formación del arcoíris y luz blanca.

Cada subgrupo se centró en un trabajo único. Para esto, fueron necesarias instancias de búsqueda de información, indagación, experimentación, ensayo y error, formularse y reformularse preguntas; los estudiantes pusieron en juego sus habilidades y destrezas y aplicaron el método científico. Dichas instancias se realizaron en tiempos de clase, previstos y comunicados con antelación.
El trabajo en pequeños grupos permitió un verdadero trabajo en equipo, cooperativo y colaborativo; asimismo, las diferencias de productos a realizar, permitió el intercambio entre grupos, favoreciendo más aún, el trabajo cooperativo.
En la instancia final, los estudiantes presentaron sus procesos realizados, mostrando su elaboración final.
En el taller de arte se explora inicialmente, sobre las cualidades de la luz en el espacio pictórico y su incidencia en la narración alterando el tiempo y el espacio. A través de ejercicios de interpretación y análisis, se contribuye a la valoración y desarrollo del diálogo entre los estudiantes y las diferentes manifestaciones culturales y artísticas.

En el desarrollo del curso se observan, interpretan y generan personajes insertos en espacios pictóricos, audiovisuales y virtuales para ser proyectados posteriormente. La luz cumple un papel fundamental en las diferentes propuestas, nos valemos de ella, para expresar y comunicar, generando atmósferas y alimentando relatos. El reconocimiento de los diferentes elementos gráfico-plásticos que integran el alfabeto visual, les permite profundizar y enriquecer el desarrollo de lenguajes y técnicas con la intención de comunicar ideas propias.

En la generación de imágenes, por medio de la luz, los personajes y espacios se definen, cobran forma, carácter, se expresan y comunican y el desarrollo de actividades que incluyen diversos materiales y técnicas, promueve la experimentación por medio de propuestas individuales y grupales que enriquecen el intercambio y colaboración.


Este trabajo se ve enmarcado en nuestra primera experiencia en esta modalidad de taller espejo. En el segundo semestre, cuando los estudiantes cambien de taller, es que podremos darle continuidad a lo realizado hasta el momento, desarrollando así, una mirada más completa y profunda de este trabajo coordinado. A esta lectura reflexiva se sumarán al finalizar el año, las devoluciones finales de los propios estudiantes.
Tanto el taller de Ciencias como el taller de Arte tomarán lo elaborado por los propios estudiantes en el primer semestre, para continuar indagando y aprendiendo sobre las diferentes dimensiones del tema.
Fue y sigue siendo un trabajo desafiante, procurando complementar nuestros saberes para poder llegar a consensos de trabajo.
El hecho de contar con un eje temático concordante entre ambas áreas, favorece el trabajo colaborativo, potencia los aprendizajes, contemplando las diversas formas de aprender del estudiante ante un tema presentado. El trabajo en modalidad taller es favorecido por el número de estudiantes en cada unidad curricular; esto promueve los aprendizajes y potencia las instancias de intercambio.
