Este proyecto surgió como oportunidad de integración y cooperación entre un grupo de profesores que, inmersos en un presente dinámico y vertiginoso, buscábamos nutrirnos en las diferencias, así como compartir aciertos en las similitudes metodológicas de unidades curriculares con puntos varios de contacto.
A un nivel más instrumental, nació como forma de articular diferentes áreas del conocimiento en una sola producción final que involucrara cuatro asignaturas de séptimo año: Arte-Comunicación Visual, Educación Musical, Inglés y Lengua Española.
Desde el 2020 venimos implementando esta experiencia en el Colegio Latinoamericano. Año a año las temáticas fueron variando, tomando en cuenta aspectos diversos como: las características de cada generación, el Plan Pedagógico del Colegio, Plan Roble, diferentes temas de actualidad, intereses y necesidades del equipo docente, entre otros emergentes.
Desarrollar las habilidades de trabajo cooperativo, impulsar la reflexión en contextos artísticos y ampliar la competencia comunicativa son los objetivos principales de este proceso de trabajo colaborativo. Asimismo, pretendemos estimular el desarrollo de soluciones creativas para los desafíos que surgen durante el proceso, a nivel gráfico, vinculado a lo lingüístico y en relación al lenguaje sonoro.
El cómic se presentó como un recurso didáctico potente para la integración de la imagen y el texto, permitiendo a los estudiantes explorar la narrativa visual y verbal simultáneamente. La viñeta, unidad mínima de significación en el cómic, ofrece una representación condensada de espacio y tiempo en la acción narrada, facilitando el aprendizaje de cómo seleccionar y presentar momentos clave de una historia. Este recurso permite trabajar de manera multidisciplinaria, haciendo una transición natural hacia el trabajo interdisciplinario, donde los límites entre disciplinas se difuminan en aras de una producción conjunta.
Si bien no compartimos espacios de clase, hemos encontrado diferentes maneras que nos permitieron trabajar de forma cercana y colaborativa utilizando las coordinaciones del nivel y otros encuentros específicos para avanzar con el proyecto. Además, a través del uso de presentaciones y documentos compartidos, logramos plasmar las orientaciones y los puntos principales.
Esta comunicación constante ha sido esencial para asegurar que cada asignatura aporte de manera coherente al proyecto. Los encuentros regulares y el uso de herramientas digitales han facilitado una articulación fluida del trabajo, permitiéndonos alinear los objetivos y metodologías para ofrecer una experiencia educativa cada vez más integral.
El primer año abordamos una temática de gran sensibilidad social, a través de la figura de Banksy y el barco humanitario que rescató a 89 migrantes. En el 2021, siguiendo con el mismo artista callejero británico, abordamos la resignificación de obras de arte de diferentes contextos y estilos, integrando elementos artísticos y críticos.

A partir de algunas ideas y valores institucionales, elaboramos la consigna de creación de cómics de superhéroes para el año 2022, fomentando así la reflexión sobre fraternidad, responsabilidad, buenos tratos, entre otros principios.

En el año 2023, decidimos incluir una salida didáctica al Castillo Pittamiglio organizada con el equipo de adscripción. Esta visita sirvió de inspiración y motivación para la elaboración del cómic. Destacamos, también, el valor cultural, histórico y arquitectónico del espacio que impulsó la creación de historias, combinando en el proceso elementos de diversa índole.
Durante la experiencia, los estudiantes se enfrentaron a una actividad de registro sensitivo que realizaron a partir de una ficha diseñada para la salida didáctica. Partieron de la observación y el registro individual para llegar a un intercambio y una reflexión colectiva.

Esta salida nos permitió reafirmar la contundencia que aporta el contexto vivencial como marco concreto para la creación artística. Logramos visualizar un cambio significativo en relación a las producciones de años anteriores: un trabajo con mayor profundidad y solvencia, que puede vincularse, también, con la organización cada vez más articulada por parte del cuerpo docente y del equipo de adscripción.

Trabajar en equipos de estudiantes es un desafío, así como una oportunidad significativa para el desarrollo personal y académico. Les permite aprender habilidades cruciales para su vida personal, como la colaboración, el liderazgo compartido, la mediación para llegar a acuerdos y la resolución de problemas en conjunto. Estas habilidades, además, permiten promover la empatía y reflexionar tanto en relación a la sobreexigencia como sobre la falta de compromiso que, en ocasiones, generan algunos obstáculos y malentendidos.
Nuestro rol como docentes es crucial para facilitar un entorno de trabajo en equipo armonioso. Esto incluye flexibilidad a la hora de conformar los equipos, pero mediación para garantizar un equilibrio y potenciar a los estudiantes en sus diferencias.
Es fundamental establecer consignas claras: definir los objetivos del proyecto, roles y responsabilidades de cada miembro del equipo desde el principio. Monitorear el progreso del equipo, brindar orientación cuando sea necesario y asegurarse de que todos los miembros estén contribuyendo son aspectos importantes a considerar durante el proceso.
Los roles optimizan el funcionamiento: son dinámicos y compartidos. Incentivamos a los estudiantes a aportar desde las fortalezas, pero también a animarse a salir de la zona de confort, probándose en aquellos aspectos que puedan percibirse como debilidades.
La comunicación efectiva es esencial para el éxito de cualquier equipo. Es necesario que los estudiantes no solo expresen sus ideas de manera clara, sino que también escuchen activamente a sus compañeros y manejen los conflictos de forma constructiva. Propiciar un ambiente en el que los obstáculos se perciban como oportunidades para el aprendizaje y el crecimiento es fundamental. Además, es importante guiar a los equipos en la reflexión sobre sus desafíos y en la mejora continua de su dinámica de trabajo.
Concomitantemente, la propuesta de integrar los diferentes niveles de inglés (básico, intermedio y avanzado) dentro de los equipos, promueve que los estudiantes aprendan unos de otros y fomenta una actitud generosa hacia el conocimiento compartido. Así, se logra un ambiente colaborativo más inclusivo y enriquecedor, donde cada miembro aporta y se beneficia de la diversidad de habilidades.
Algunos de los aspectos importantes que formaron parte de las clases durante este proceso extenso de trabajo interdisciplinario fueron los siguientes: biografías de los autores, fichas de los personajes de la ficción, viñetas en inglés, estrategias para la escritura en esta segunda lengua, el uso de onomatopeyas, el desarrollo de la competencia metacognitiva en el proceso de autorregulación y adquisición del conocimiento, los elementos del cómic con énfasis en lo visual, el cómic como género textual, el sonido foley y la elaboración de un código QR para acceder a esos efectos de sonido.
Teniendo en cuenta que la producción de un texto implica la movilización de unidades lingüísticas y que cada texto es una unidad de comunicación, oral o escrita, que depende de la acción sociopsicológica en que se produce y se inscribe necesariamente en un género de texto o deriva de un modelo de género, pensamos en la posibilidad de invitar a un escritor experto en el género para una instancia de intercambio en formato taller.
En cuanto al concepto de género textual, Riestra (2014) retoma a dos teóricos pilares dentro del enfoque mencionado, (ISD), y afirma lo siguiente:
Respecto del concepto de género textual, a partir de la referencia de Volóshinov acerca de los géneros “de la palabra”, definidos por Bronckart como géneros textuales, que son enunciados relativamente estables correspondientes a determinadas esferas de la actividad humana, puede decirse que un género textual está caracterizado por unas formas de lenguaje estables y convencionalizadas, correspondientes a situaciones de comunicación precisas (p. 36).
En este sentido, darle contexto a la producción de los cómics es de vital importancia e impulsa el trabajo con situaciones auténticas que motivan a los estudiantes. Por este motivo, se ha trabajado en la organización de una convención de cómics para el Latino Abierto en la que los estudiantes puedan acompañar sus producciones con ambientación y vestimenta acorde al estilo de cada trabajo. Además, otras generaciones serán invitadas a compartir sus cómics ya que en la muestra final del año 2023 surgió la propuesta de forma espontánea por parte de un estudiante de noveno.

En estos años de trabajo compartido, hemos intentado ser flexibles y abiertos para poder adaptarnos a la realidad que nos rodea, con todo lo que eso implica: estar atentos y ver qué ocurre a nuestro alrededor y tomarlo como insumo y posible motor de creación. Para la edición del presente año, 2024, hemos considerado inspirarnos en los 50 años de Secundaria y definiendo algunos posibles disparadores.
Nos encontramos, también, planificando las nuevas actividades mencionadas. Estas iniciativas promoverán la interacción con el público y ofrecerán nuevas oportunidades de aprendizaje. Además, se incorporará la participación de Ciencias de la Computación para seguir explorando sobre la digitalización y difusión de los cómics.
Este proyecto ha demostrado ser una herramienta educativa versátil, integrando diversas disciplinas y consolidando el trabajo colaborativo. Su evolución constante y la adaptabilidad del equipo docente han sido claves para su buen desarrollo. Mirando hacia el futuro, continuaremos innovando y enriqueciendo esta experiencia para seguir proporcionando a los estudiantes oportunidades de aprendizaje significativas y multidimensionales.
Este artículo fue escrito en julio 2024.
