Es un espacio que busca desarrollar diferentes competencias transversales, tal como se plantea en el Plan Roble, generando distintos vínculos entre los protagonistas, que ponen en juego la capacidad de escucha, el conocimiento de sí y de los otros, la capacidad de compartir y divertirse sanamente, entre otras capacidades.
Es una instancia de formación vincular y emocional. Además, es un puente con la recreación, ya que los recreadores del Colegio comparten la actividad de principio a fin, generando un vínculo muy enriquecedor entre adolescentes y niños.
Las Latineadas se realizan una vez al año, al inicio de clases. Durante los primeros meses, cada generación tiene la oportunidad de pernoctar en la institución junto a sus compañeros y docentes. Al día siguiente se invita a las familias para compartir el desayuno, promoviendo el desarrollo de vínculos entre familias también.