Desde hace unos años, un nuevo dispositivo de ayuda al aprendizaje se ha instalado en las instituciones educativas: el rol del acompañante terapéutico o pedagógico.
Estos acompañantes tienen la particularidad de ser contratados por las familias de algunos de nuestros estudiantes y desarrollan su tarea en el tiempo y espacio escolar.
Este proyecto implica el acompañamiento institucional de los acompañantes pedagógicos o terapéuticos de nuestros alumnos y alumnas para que su trabajo sea más eficaz. El proyecto lo llevan a cabo los equipos técnicos de cada sector y las responsables del mismo (Psicopedagoga María José Tejera y Psicóloga Silvana Tagliaferro) quienes mantienen encuentros frecuentes con los acompañantes para escuchar su punto de vista y orientar desde la mirada institucional.
En el Colegio Latinoamericano, los acompañantes deben respetar el encuadre institucional, su proyecto educativo, sus normas y las normas nacionales. Y si bien no son funcionarios institucionales, el vínculo de trabajo con los docentes, el respeto por los lineamientos del colegio y sus autoridades es condición fundamental para que puedan desarrollar su tarea en el Latino.
En el Latino se concibe el aprendizaje como una oportunidad; oportunidad para ser, para crecer y para desplegar todas las capacidades, potenciando todos los espacios y momentos; “…respetando las diferencias y por consiguiente la libertad y el derecho de todos a vivir en un mundo igualitariamente compartible”, al decir del Prof. Juan Carlos Carrasco.
Si se piensa en el aprendizaje como proceso complejo y subjetivo, se deben tener en cuenta las características individuales de los estudiantes, así como sus fortalezas y debilidades. Entonces, las prácticas de enseñanza se basan en el paradigma de la participación de todos y cada uno de los estudiantes, promoviendo siempre el pensamiento crítico y el aprendizaje entre pares.
“Respeto por la persona, significa, para el Instituto, el reconocimiento real por las diferencias, o sea, el derecho a ser diferente hasta donde llegue el derecho del otro, también a ser diferente.”
Juan Carlos Carrasco