“De la vivencia, la exploración, la experimentación de simples objetos, la resonancia emocional y el placer compartido luego con otros niños o con el mundo de los adultos, los niños se plantean preguntas, al principio no verbales, construyen sus conocimientos, comparan resultados, cuestionan e inquieren a los demás, trazando sus propios caminos para aprender, de acuerdo a sus potencialidades globales, a sus competencias y a sus intereses”.
Dra. Myrtha Chokler
.El término JAM lo tomamos de los músicos y se define como encuentro musical informal donde los músicos se juntan en un escenario para tocar de manera improvisada.
En este caso es un encuentro entre niñas y niños con sus familias en un territorio preparado para el juego infantil, con objetos agrupados y presentados de forma tal que invitan a la exploración en interacción variada y rica.
Todo lo que rodea al niño tiene un sentido cuando puede utilizarlo, cuando “hace” con ello alguna cosa.
Es por eso que es importante no tratar de intervenir más que con la observación, dejar que recorra ese territorio, toque y vea todo lo que necesite antes de explorar más seriamente algo que seleccione, que pruebe de forma autónoma.
Por tanto el papel adulto será comprender la forma particular en que se usan los objetos, cómo eligen lo que eligen, cómo interaccionan con objetos y personas.
A veces se necesitará intervenir cuando los objetos o los otros no sean tratados de forma positiva, o cuando pida ayuda específicamente.

Las Jam de Juego están basadas en las corrientes artísticas de Instalaciones ya que contemplan algunas de sus reglas:



Las Jam pueden dirigirse a niños y niñas de entre 0 y 6 años en diferentes agrupaciones. 0 a 24 meses, 12 a 36 meses, 3 años a 6 años y muchas otras combinaciones dependiendo de la instalación de objetos seleccionada.
Se realiza en momentos puntuales del año: puede ser en el mes de febrero, o coincidiendo con el mes de la niñez, así como para despedir el año. Esto se define según las necesidades de cada año.

El descubrimiento, primero, y la utilización después, de sus propias manos como objeto de exploración y de juego, constituye un hito fundamental en el desarrollo infantil. Comienza ante una aparición casual de la mano, como un objeto cualquiera dentro del campo visual, algo que anteriormente no atraía para nada la atención y ahora capta su interés. Cuando, por movimientos no intencionados, reflejos, la mano entra o sale del campo visual, el bebé intenta recuperarla nuevamente. En ese momento, la mano se convierte en objeto “pertinente” de exploración, conocimiento.
Dra. Myrtha Chokler
La otra improvisación se hace previamente a la construcción de ese territorio. Se hace en equipo con talleristas, maestras, educadoras. La elección de los objetos que deben ser estudiados en sus atributos de texturas, colores, tamaño, las formas, las temperaturas. Contemplar la reducción del material plástico, y poner en juego todas las texturas naturales posibles. Así como también comprender y tener en cuenta luces y sonidos que se producen en la actividad.
Con todo esto en vista el equipo diseña un recorrido que invite a la acción a niños y niñas.
Se Instala entonces una invitación al juego, a la experiencia.
El tratamiento de los objetos tiene por la forma en que conocemos el mundo una vital importancia y debemos ser profesionales en la metodología de selección e instalación.




