Jam de juego


Instalación de objetos en un espacio pensado para la primera infancia.

“De la vivencia, la exploración, la experimentación de simples objetos, la resonancia emocional y el placer compartido luego con otros niños o con el mundo de los adultos, los niños se plantean preguntas, al principio no verbales, construyen sus conocimientos, comparan resultados, cuestionan e inquieren a los demás, trazando sus propios caminos para aprender, de acuerdo a sus potencialidades globales, a sus competencias y a sus intereses”.

Dra. Myrtha Chokler

 


¿Qué es una JAM de juego?

.El término JAM lo tomamos de los músicos y se define como encuentro musical informal donde los músicos se juntan en un escenario para tocar de manera improvisada.

En este caso es un encuentro entre niñas y niños con sus familias en un territorio preparado para el juego infantil, con objetos agrupados y presentados de forma tal que invitan a la exploración en interacción variada y rica. 

Todo lo que rodea al niño tiene un sentido cuando puede utilizarlo, cuando “hace” con ello alguna cosa.

Es por eso que es importante no tratar de intervenir más que con la observación, dejar que recorra ese territorio, toque y vea todo lo que necesite antes de explorar más seriamente algo que seleccione, que pruebe de forma autónoma.

Por tanto el papel adulto será comprender la forma particular en que se usan los objetos, cómo eligen lo que eligen, cómo interaccionan con objetos y personas.

A veces se necesitará intervenir cuando los objetos o los otros no sean tratados de forma positiva, o cuando pida ayuda específicamente.

 

 

Las Jam de Juego están basadas en las corrientes artísticas de Instalaciones ya que contemplan algunas de sus reglas:

  • Se pueden presentar en cualquier espacio y este mismo espacio puede dar cabida a la creación de otro espacio. Como Lemarroy (2004) expone en su tesis, una instalación depende del espacio y de cómo estén colocados los elementos que la forman, y no es posible hacer una recreación exacta de ella, lo cual le aporta una cualidad efímera.
  • Se exhibe por un tiempo determinado. Las instalaciones tienen una duración determinada, después esta se desmonta y solo se puede recordar a través de la documentación (fotos o vídeos) que confirmen su existencia.
  • Las instalaciones están basadas en la técnica del Ready-made que consiste en sacar un objeto del contexto que le es habitual y situarlo en otro contexto para darle otra utilización estética.
  • La instalación no está completa si no integra al espectador. Están creadas para que el propio espectador participe en ellas y forme parte de las mismas.
  • Es por esto por lo que ninguna instalación debe ser igual a otra, ya que es el propio individuo quien la completa en función de lo que le transmita la obra.
  • Las instalaciones permiten a los niños crear un espacio en el que las relaciones humanas desempeñan un papel fundamental porque durante su desarrollo pueden surgir conflictos que ellos mismos han de solucionar y/o negociar.

  • Normalmente los niños comienzan a experimentar con el material de la instalación de manera individual y cada uno crea su propio espacio. Sin embargo, a medida que la instalación se va transformando, se dan cuenta de que sus espacios se juntan con los de los demás niños y comienzan un trabajo de colaboración en equipo.
  • De esta forma, el juego permite a los niños “comunicarse, expresarse, crear y pensar a través de la función simbólica”, lo cual hace que sean ellos mismos los protagonistas de su proceso de aprendizaje y, a través de la experimentación e interacción con los elementos que constituyen la instalación, construyan sus propios aprendizajes significativos.

 

 

  • Por último la idea de “orden-caos”, que surge a partir del juego espontáneo. Esta idea hace referencia a un desorden ordenado, que permite el cambio y la transformación del espacio.
  • Las instalaciones y los objetos que la forman están presentados en un sistema de orden, de forma que provoque la transformación del espacio y los niños entiendan la existencia de unos límites en el juego libre. Permitir el caos, significa que es posible destruir el espacio que el adulto ha creado y el niño pueda hacerlo propio (Abad 2008)

 

 

Las Jam pueden dirigirse a niños y niñas de entre 0 y 6 años en diferentes agrupaciones. 0 a 24 meses, 12 a 36 meses, 3 años a 6 años y muchas otras combinaciones dependiendo de la instalación de objetos seleccionada.

Se realiza en momentos puntuales del año: puede ser en el mes de febrero, o coincidiendo con el mes de la niñez, así como para despedir el año. Esto se define según las necesidades de cada año.

 

 


Los objetos, protagonistas absolutos del aprendizaje

El descubrimiento, primero, y la utilización después, de sus propias manos como objeto de exploración y de juego, constituye un hito fundamental en el desarrollo infantil. Comienza ante una aparición casual de la mano, como un objeto cualquiera dentro del campo visual, algo que anteriormente no atraía para nada la atención y ahora capta su interés. Cuando, por movimientos no intencionados, reflejos, la mano entra o sale del campo visual, el bebé intenta recuperarla nuevamente. En ese momento, la mano se convierte en objeto “pertinente” de exploración, conocimiento.

Dra. Myrtha Chokler

La otra improvisación se hace previamente a la construcción de ese territorio. Se hace en equipo con talleristas, maestras, educadoras. La elección de los objetos que deben ser estudiados en sus atributos de texturas, colores, tamaño, las formas, las temperaturas. Contemplar la reducción del material plástico, y poner en juego todas las texturas naturales posibles. Así como también comprender y tener en cuenta luces y sonidos que se producen en la actividad.

Con todo esto en vista el equipo diseña un recorrido que invite a la acción a niños y niñas.
Se Instala entonces una invitación al juego, a la experiencia. 

El tratamiento de los objetos tiene por la forma en que conocemos el mundo una vital importancia y debemos ser profesionales en la metodología de selección e instalación.